Ayer al mediodía, dos efectivos que realizaban un patrullaje de rutina por el centro de Concepción vieron que cerca de un supermercado se encontraba “Papila”, un hombre de 42 años que -según informaron desde la fuerza- tiene antecedentes por robo.
El conductor del móvil policial paró sigilosamente y ambos se quedaron observando que hacía “Papila”, quien luego de algunos minutos de merodear sin rumbo ingresó al lugar donde estacionan las motos los empleados y clientes del supermercado. Una vez allí sacó un elemento de hierro y en cuestión de segundos rompió el tambor de encendido de una moto Yamaha 125 de color azul. De un salto trepó al rodado y aceleró por calle Alberdi.
Inmediatamente se encendieron las luces y la sirena de la patrulla, que salió de forma veloz a perseguir al ladrón.
“Papila”, al verse perseguido, intentó escapar por calle San Martín y luego dobló en contramano en 24 de Septiembre. Allí no pudo avanzar mucho más. A los pocos metros los policías lo encerraron y lo redujeron en la vía pública. Una vez que lo colocaron en el suelo, lo requisaron y descubrieron que el hierro con el que había violentado el tambor era un “chupete”, un elemento muy utilizado a la hora de robar motos. Luego de la requisa, se lo llevaron a la Patrulla Motorizada. Una vez allí, el aprehendido dijo que vive en Barrio San Nicolás. Los efectivos confirmaron en los antecedentes que no era el primer robo que cometía y tampoco su primera vez tras las rejas de una sede policial.
A los pocos minutos del traslado de “Papila” a la Motorizada, llegó allí un hombre de 33 años que denunció el robo de su moto, la que se había llevado el aprehendido y que había sido secuestrada por la Policía.
El hombre de 42 años quedó privado de su libertad por orden de la fiscalía de feria del Centro Judicial de Concepción.